Así, sin estridencias,
sin ruidos, sin alborotos,
se pierde un amor,
se pierde un amor,
y un día despiertas
y te das cuentas
que tus pensamientos no vuelan a ella.
que tus pensamientos no vuelan a ella.
Sin nostalgia compruebas
que ya no duele su recuerdo
ya no te hace falta su risa,
y constatas que el aire no te falta
si no sientes su respiración.
ya no te hace falta su risa,
y constatas que el aire no te falta
si no sientes su respiración.
Y ya no llega a tu memoria;
clara como la mañana,
diáfana como la brisa
y ya no se aleja de tu lado
como el morir de un día.
clara como la mañana,
diáfana como la brisa
y ya no se aleja de tu lado
como el morir de un día.
Simplemente,
inundado de indiferencia
contemplas como se aleja
y te quedas como los paseantes
que observan encandilados
como muere el sol en el horizonte
y como el día se vuelve noche
